El Periodo de Adaptación
es un proceso que debe ser “planificado
pedagógicamente”, debido
a la gran importancia que tiene para
el niño/a en la vida escolar
y en su vida en general. La escolarización supone
para el niño/a entrar en una
situación desconocida, experimentando
con frecuencia un sentimiento de
abandono que le produce inseguridad.
Por ello, planificamos
conjuntamente con la familia las
primeras semanas para que la entrada
al centro se haga gradualmente, con
un periodo de permanencia corto durante
los primeros días, que irá aumentando
de forma progresiva hasta completar
la jornada escolar.